miércoles, 16 de marzo de 2016

¿quiero cambiar en el aula...?

¿quiero cambiar en el aula...?

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Querría cambiar tantas facetas en la educación, bueno, más en la sociedad que en la educación, pero entre ellas estarían

MOTIVACIÓN, cada día es un reto más, que si se enfoca desde la motivación nos puede ayudar a continuar caminado, pero en muchas ocasiones y por los obstáculos puestos en el camino, provocan el desánimo. Por ello actividades como eTwinning, pueden hacer levantar a la comunidad educativa con nuevas experiencias, oxigenando la mente del alumnado y del profesorado.
FLEXIBILIDAD, cada vez vivimos más encorchetados, por horarios, contenidos, plazos, intereses varios, como si estuviéramos encerrados en un aula o jaula, y de ese espacio, apenas pudieras salir. Desde el espíritu de una programación abierta y viva, según las necesidades del alumnado, debemos intentar salir del corsé y dar rienda suelta al aprendizaje.
INTERDISCIPLINARIEDAD, una forma práctica y activa para que el alumnado aprenda los contenidos que se imparten en las diversas materias de manera útil y aplicables en diversos contextos, de esta forma el aprendizaje es más rápido y duradero. Debemos trabajar desde la interdisciplinariedad.
Algunos obstáculos que observo en la práctica educativa y relacionada con los puntos anteriores, es el poco apoyo social que se recibe desde el marco socio político, cultural… El sistema educativo esta sufriendo un menosprecio desde todos los sectores sociales, ataques que afectan directamente a la calidad de la enseñanza, provocando la desmotivación y fomentando la dejadez del alumnado, como la apatía del profesorado. Las posibles causas que provocan este estado, anteriormente citado, pueden ser los ataques frontales de los políticos al profesorado, como mala gestión educativa de esos políticos, a demás programas televisivos fomentando la taciturnidad, el ritmo estresante en el que hacer diario de esta sociedad. También se le puede añadir la burocracia e interferencias, una de las facetas no conocidas por la sociedad, el estado burócrata que tienen este sistema educativo, donde para ir a mear necesitas un permiso, es un ejemplo extremo e irónico.
Pero sobre todo, siempre hay luz al final del túnel, caminado con alegría, mente abierta e intentando un aprendizaje “mixto” alumnado-profesorado que implica el compromiso con la educación. Lo ameno, es observar como se crea una retroalimentación de conocimientos, cuando el alumnado se implica en su educación y de una forma motivadora, abriendo sus expectativas y sus intereses y el profesorado es receptivo a nuevas experiencias.



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